
Los mundos de Coraline - Una película de Henri Selick
101 minutos. Año 2009.
Henri Selick es un tipo al que no olvidaré jamás, y eso que no lo conozco, pero es como si fuera de la familia. Pesadilla antes de Navidad es obra suya, y eso no es un reclamo, es básicamente condecorarse cum laude. A tus pies, emperador.
Llevaba tiempo callado (la verdad que haciendo un par de tranques, pocos, porque ha hecho poco sea dicho) como mascullando y rumiando algo grande.
Coraline es dicho llanamente distinta, muy distinta. Y muy bella, tremendamente elegante y fina. Selick consigue emocionarte en toda la amplitud del verbo y te entra por los ojos, ya sea en 3D o como le de la gana, y toca las teclas blancas y negras de tu corazón al sonido de una gran BSO.
Coraline es una niña que se aburre porque sus padres que son escritores no tienen mucho tiempo para ella. Así que sólo le queda investigar alrededor de su casa, un caserón de apartamentos, y buscar algo divertido que la aleje de la realidad que vive.
Lo mejor: Visualmente soberbia; lo tiene todo para ser recordada como algo grande; si quiere dar miedo lo da y si quiere emocionarte te emociona; las canciones.
Lo peor: No es para niños; que tenga una sombra como es Pesadilla con la que no pararán de comparar para su desgracia; me clavaron 3 euros extra para verla en 3D (Al ladronnnnnnnnn).
Puntuación Filmaffinity: 7,5
Puntuación Gambitoking: Cuando vayas a verla porque deber ir a verla coincidirás que está próxima a un 9.