
Escuchad con atención: Estamos ante algo grande, algo que, por una vez, hará estremecer la sangre en tus venas, algo que te agitará el corazón como si fuera suyo, algo inusual, fuera de lo común y perfecto.
Hablamos de héroes, por una vez: ¿quieres saber lo que late dentro de ti?
300 es una epopeya visual sin precedentes con una narrativa precisa y desgarradora (Miller, es Miller, sólo puede ser Miller). Es un acierto para otro ejército, que se cuenta por millares, el de lectores de cómics (freakis, locos o como diablos quieras llamarlos y de los que me siento parte), que merecían un respeto y una oda de este calibre porque 300 es un bello y violento portento de principio a fin.
Hablamos, os digo, de espartanos, de guerreros perfectos, de hombres osados y sin miedo a la muerte que desafiaron a un ejército invencible en el desfiladero de las Termópilas. Hablamos de encontrarnos con emociones, con algo que no tiene precio, algo en vía de extinción y mágico. ¡Esto es Esparta!
Lo mejor: Gerald Butler en Leónidas (el papel de su vida) y Lena Heady, la bella reina; la música con el perfecto encuadre; los efectos técnicos a lo largo del film; el respeto y la fidelidad en todo momento hacia un maestro y su cómic; el "tempo" de las batallas; sentir otra vez que el cine puede hacerte feliz; desear verla de nuevo una y otra vez; todo, TODO.
Lo peor: ¿Lo peor?... Yo fui de los que aplaudí, que no te quepa duda.
Puntuación: 10.